viernes, 7 de diciembre de 2007

Amante olvidado

Entre tus dulces labios quisiera morir,
Para no probar el martirio de no estar junto a tí.

En tus delicadas manos quisiera desangrarme,
Para ser fina y por tu piel colarme.

Muero por acariciar una vez más tus cabellos,
Del roce excitado tiemblan los azulejos.

De contemplar tus embriagadores luceros,
Para beber de ellos, como solía hacerlo.

Destino cruel, que me separó de tu belleza,
De tus fragantes labios,
Como tu romeo me despido de vos,
En el exilir de mi último suspiro,
En el eximir de mi última lágrima...

¡Desangra mi pecho, que arde junto a tu lecho!

1 comentarios:

Rober dijo...

Hermoso como siempre poetisa.