jueves, 20 de diciembre de 2007

Llegaste

Llegaste para alojar en mi alma,
Como algo inesperado,
Como algo incierto.

Llegaste para iluminarme,
Con tus pensamientos,
Con tus afectos.

Llegaste para consolarme,
Acariciándome con tus palabras,
Ofreciéndome tu hombro para mis lágrimas.

Llegaste para iluminarme,
Con tus besos en mis luceros,
Con tu mirada a lo lejos.

Llegaste para comprender mis sufrimientos,
mis deseos, mis anhelos, mis alegrías, mis disgustos.

Llegaste... tan parecido...
Tan comprensivo...
Llegaste... para quedarte en mi corazón.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Amante olvidado

Entre tus dulces labios quisiera morir,
Para no probar el martirio de no estar junto a tí.

En tus delicadas manos quisiera desangrarme,
Para ser fina y por tu piel colarme.

Muero por acariciar una vez más tus cabellos,
Del roce excitado tiemblan los azulejos.

De contemplar tus embriagadores luceros,
Para beber de ellos, como solía hacerlo.

Destino cruel, que me separó de tu belleza,
De tus fragantes labios,
Como tu romeo me despido de vos,
En el exilir de mi último suspiro,
En el eximir de mi última lágrima...

¡Desangra mi pecho, que arde junto a tu lecho!